Recuerdo la primera vez que oí hablaren del archipiélago de Fernando de Noronha. Era el comandante de mi vuelo de vuelta a Italia, que informaba sobre la región donde estaba el vuelo encima en este momento.
Más adelante, un cierto año, vine descubrir que mi tía, una chica que viajó mucho, había visitado este archipiélago y todavía sigue muy fascinada. Como un curioso, comencé a buscar y descubrí que éste era (y sigue siendo) el objetivo de muchos de los brasilen@os. Y yo, mitad de la sangre que resbala en mis venas es brasileño, decidi que tenía que visitar este lugar el más rápido que podría.
Después de esto, en mayo de 2004, con gran antelación con respecto a mis vacaciones de verano (septiembre y octubre), compré el billete aéreo y entré en contacto con una agencia turística brasileña para una excursión organizada.
Reservar con meses de antelación es obligatorio cuando (desde 1988) está sobre un parque de água salada, donde se regula la llegada turística, no más que 480 personas a cada vez.
Cada turista debe pagar un impuesto ambiental diario, los importes (según www.noronha.com.br) crecen a partir de la segunda semana.
Realmente aconsejo aterrizar con todo que sea necesario (filtro solar, repulsivo de insectos, material de buceo), por lo tanto en el archipiélago los precios son bien más altos, con respecto al continente, y al excedente todo llevar suficiente cantidad de moneda brasileña.
A mi reconocimiento, un período óptimo a visitarlo incorpora los meses de septiembre y de octubre. La manera mejor de llegar el archipiélago es obviamente la aérea (sino como alternativa es posible en barcos). Generalmente los vuelos parten de Recife y Natal en dirección a Fernando de Noronha.
Si estás en contacto con una agencia turística, (ya fuera del aeropuerto) uno de sus empleados irá muy probablemente a buscarte y te conducirá rápidamente a las jefaturas centrales en donde verás ilustraciones y los videos y las transparencias (diapositivas) de la flora, la fauna, toda la actividad que pueden hacerse, y algunas reglas simples del comportamiento, y un comentario para la preservación de la isla.
Dado el origen volcánico del archipiélago, hay inmersiones muy buenas de buceo que se pueden practicar con los instructores que dan al principiante la primera experiencia. Para estos pricipiantes, de hecho, a los instructores los observan que los seguirán muy de cerca durante toda la inmersión.
Para todo curioso y el amante del mundo oceánico, esto es una experiencia que todavía debe ser vivida, el agua muy limpio del océano permite admirar de cerca muchas especies de los pescados, de las corales y de los tiburones (cuáles son inofensivos al hombre porque en este habitat natural, encuentran su alimento en abundancia). Los mejores puntos del salto son: Bahía de los cerdos, extremidad de Caracas, bahía de Sueste y de Atalaia. Por otra parte, en la bahía de Santo Antonio, es posible admirar a la porción restante de una embarcación Griega hundida en 1940.
Otra actividad que puede ser desarrollada es la excursión (hechas a través de las agencias de viajes y ocurren en grupos). Permiten conocer las playas más hermosas del Brasil, como ejemplo la playa del león, bahía del sureste, playa de Sanchos. Uno de éstos todavía incluye un pequeño paseo de barco en dirección a la extremidad de Sapata donde, con suerte, pueden ser admirados los delfines que juegan en el agua. En caso contrario, todavia sigue posible admirar a los delfines temprano a las mañanas (cerca de 6 de la mañana) en el punto panorámico llamado Mirante de los delfines, situado en la bahía de los delfines.
Otra excursión que aconsejo mucho es aquélla para la playa de Atalaia (en caso de que todavía está consentido el acceso a los turistas). Generalmente se parte del puerto, a pie, caminando por algunos kilómetros a través de una playa, para más adelante coger una montaña que se va para arriba a través de un apéndice y después baja más adelante en esta maravilloa playa rica en corales. Certificarse para no dañar, no se consiente seguir más de 30 minutos en el agua. El número de grupo diario admitido para visitar esta playa es limitado.
¿Viene la noche, qué hacer? Admitiendo que no este cansado, a cada noche existe una palestra instituida por el Ibama, donde el personal demostrará los videos con el tema (proyecto de la protección de las tortugas del mar - Proyecto Tamar -, de los tubarões, de los delfines y de tantos otros) entonces seguido por una explicación y los comentarios. Esto todavía representa una ocasión para socializar con los otros turistas y amigos de la isla.
Y para quién ama estar hasta tarde adentro de la noche, hay lugares donde el Forró puede ser escuchado y bailado, una clase de música popular de una melodía muy viva y ése merecería ser más conocido en el exterior de una manera igual que la Samba, la Bossa Nova y el Lambada.
Un detalle que aprecié mucho es el hecho de poder caminar tranquilamente en la carretera por la noche. El tráfico es casi inexistente, con la excepción de cochecillos de las dunas que pueden ser alquilados.
Fernando de Noronha es el lugar ideal para quién desea un escape de la vida diaria, una excusa hermosa para recargar la batería fisiológica y mental apropiada.
Observe a las fotos: la imagen en viva es por lo menos 1.000 veces mejor. ¡Te garantizo! |